Incapaz

Hoy no puedo hacer poesía... una vez le escribí a un amigo que "no era capaz", pero como eso de "no ser" no me gustaba mucho decidí que era "incapaz", es lo mismo, pero ser siempre me gustó más que no ser...
Eso, hoy soy incapaz de hacer poesía un sentimiento plagado de tantos otros, dolorosos, difíciles, a veces absurdos, la culpa por perder el tiempo...
Me pasé la mitad de mi vida buscando cosas que no encontraba, hasta que un día me dí cuenta que todo estaba cerca, que no había que irse tan lejos... que los olores, las miradas, los rencores, los amores, la familia, los amigos, la comida y hasta el olvido más punzante estando cerca eran más amenos. Que quería volver al barrio, a la esquina, al patio de mi casa, a los colectivos hasta las bolas o de paro, a no llegar a fin de mes y comer fideos con tuco todos los días, a Baires...
Pero esto es otra cosa, cuando por fin decido volver (porque me vuelvo en un mes), ella me necesita ahora...
Once años sin hablarle, cosas que uno hace por razones sin razón, en esa búsqueda de lo que no es, una paradoja, yo me entiendo...
Y cuando un día la miro, me doy cuenta de que es ella, que es mi hermana, que me quiere y que ha esperado abrazarme once largos años frente a mi desprecio e indiferencia... y la abrazo y nos reímos y lloramos de cosas de las que yo ya no me acordaba, cosas de la infancia, cosas que solo ella y yo vivimos, porque estábamos juntas... lo que pensábamos por aquellos días, lo que hacíamos para enojar a mamá... que
yo empecé a escribir novelitas a los 9 años porque ella escribía novelas, que perdió en su locura de vivir... pero claro, al verla me ví también a mí, identidad, recuerdos hermosos y horribles... nos ví juntas otras vez, ahora más grandes, con más arrugas, con más miedos, sin reproches, juntas otra vez...
Planeamos mi vuelta... todo está a punto, y como es la mayor quiere que mi hija y yo estemos bien... pasaje en mano, 30 días y ezeiza me recibe...
Pero la vida, esta puta, linda y rara vida, de a poco nos sorprende y nos da cachetadas de espanto, la vida... eso que justamente mi hermana necesita hoy más que nunca, porque se está muriendo a once mil kilómetros de mi impotencia...
Hace unos meses me escribió esto...
"Comenzaba como un tango
Nostalgia en la distancia.
Buenos Aires.
Esfimero el juego es vivir como se nos plazca
Pero se extraña
y se comienza a ser libre.
Belleza en las palabras.
Te amo susi aunque tardé mucho en entender la vida estoy con vos incondicionalmente"
Analía.
Yo también, aunque sea un poco tarde...
Porque es mentira que nunca es tarde...
Susana Maresca
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Autor: Luisete
Fecha: 05/10/2007 17:56.

